Consideraciones sobre el arte de los tí­teres

Pese a que el teatro de tí­teres lleva ya siglos de existencia y de historia, en la actualidad mucho se desconoce sobre esta forma teatral, sus viejas y nuevas propuestas escénicas, el desarrollo teórico por el que ha pasado y sobre la labor que un puñado de gente en el mundo sigue haciendo para que esta forma teatral perdure.

Este fenómeno de desinformación provoca que en muchos paí­ses como el mí­o, el campo de acción se vea limitado, los apoyos económicos sean escasos y en las polí­ticas culturales promovidas por el Estado o por iniciativa de grupos artí­sticos nunca figure el teatro de tí­teres, salvo que haya algún titiritero dentro del grupo o del gobierno. Podemos entones concluir que la ignorancia ha logrado relegar a un plano inferior este arte teatral. -¿Y por que al teatro de tí­teres se le ve como un arte menor? Es más, me atrevo a decir que mucha gente ni siquiera lo considera como un arte, lo ve solo como un entretenimiento para fiestas infantiles y ferias.

Fotografí­a de kevindooley
Artí­culo de Julio Perea Guillén

Es cierto y bien sabido que el origen del teatro fue como un medio de entretenimiento el cuál se manifestaba en fiestas y ferias de la antigí¼edad, pero su posterior desarrollo lo llevó a convertirse en un arte que en su conjunto reuní­a las demás artes y por ende complací­a la mayorí­a de los sentidos. Los orí­genes del teatro de tí­teres son por las mismas fechas y su principio fue parecido, divertir, ser entretenimiento puro, y debido a su popularidad también fue considerado al mismo nivel que el teatro, la pregunta es: -¿en qué momento se dio la separación del teatro de tí­teres y del teatro, cuando fue que el primero se volvió tan gremial y tan apartado del arte madre?

Mientras el teatro evolucionaba, los tí­teres seguí­an representando lo mismo. Hay gente que justifica esto último como origen e historia fundamental del que hacer del tí­tere y por ende fidelidad a esta forma de representación

Esto último a mi parecer no ayuda en la evolución del arte de los tí­teres, por que con esto se le relega a un nivel de carencias y limitaciones. Mucho se habla ahora de que el teatro debe de morir para volver a renacer y reencontrar su sentido o necesidad primigenia como arte, por lo menos así­ lo pronostican un grupo de viejos , y es entonces que surge la pregunta -¿acaso en el teatro de tí­teres ocurre el mismo fenómeno, acaso también tiene que morir?

La respuesta a esta pregunta posiblemente se encuentre en la naturaleza del tí­tere. En él, como es bien sabido, se conjugan las artes plásticas y las artes escénicas. En materia de escena el teatro ofrece poco, pero en materia plástica y visual es en donde el tí­tere puede encontrar un mayor desarrollo. En un mundo el cual se nos presenta cada ves más cargado de estí­mulos visuales, el teatro de tí­teres se ajusta a este nueva demanda social, el hombre de estos tiempo necesita que el mensaje sea inmediato, pues tiene una cierta reticencia al pensamiento, a la memoria y al pasado, por que estos tres conceptos le presuponen un esfuerzo el cual aparenta ser inútil para vivir un presente que no existe y un futuro el cual se idealiza todo el tiempo. El tí­tere por su naturaleza pictórica, escultórica y visual, logra ser sí­ntesis del mensaje, con unas cuantas lí­neas sobre su rostro logra formar un carácter, una personalidad, un mensaje de vida. Es así­ como el tí­tere en su carácter estético logra construir metáforas y sí­mbolos que ayudan a la claridad en la escena o el mensaje para el público.

Debido a esto en materia de escena, el teatro de tí­teres requiere de un tratamiento algo diferente, pues su composición original es a partir de la plástica, entonces el director se preocupa por ir creando cuadros gráficos regulados en tiempo, ritmo, intensidad y calidad de las imágenes, queriendo con esto llegar a un composición armónica. Pero lo que sucede ahora es que este cuidado que deberí­a de haber en materia de composición se encuentra en detrimento, pues vuelvo a repetir, la ignorancia y el desconocimiento de otras formas escénicas que no solo sean las establecidas y corroboradas por el teatro de tí­teres, han repercutido en la calidad artí­stica que podrí­an ofrecer los tí­teres en estos tiempos

Es necesario que el manipulador no solo este preparado del codo a la mano, es necesario que entienda toda la lógica de su cuerpo, obviamente a través de un entrenamiento total, es necesario que también entrene su mente, no solo en teorí­a del arte de los tí­teres, sino que llegue a compenetrarse con el concepto “Artes escénicas” en general y que desarrolle diferentes técnicas interpretativas. Por su parte el director de escena tiene que entender y creer aún más que los intérpretes en el concepto anteriormente mencionado, y no solo esto sino en materia de artes en general como los nuevos medios, el ví­deo, la instalación, el arte sonoro y el multimedia. El teatro de tí­teres puede valerse de cualquier medio para desarrollarse aún más como arte y cuantos más medios confluyan de una manera orgánica y pro positiva, mucho mejor.

Regresando entonces a la pregunta anteriormente formulada, compruebo que la respuesta es un rotundo no. El teatro de tí­teres es un arte joven, Al haberse separado del teatro, el arte de los tí­teres ha quedado exento de la historia teatral y su enfrascamiento creativo. Por otra parte el teatro de tí­teres en estos momentos es capaz de valerse de cualquier medio, pues como arte no tiene aparentes lí­mites, por una simple y sencilla razón, el teatro de tí­teres siempre apela al inconsciente y en el terreno del inconsciente cualquier cosa puede pasar, es así­ como el teatro de tí­teres con su lenguaje plástico crea convenciones que fascinan a chicos y a grandes. Otro de los aspectos que pueden salvar al teatro de tí­teres es su formato, en una época en la cual cada ves es más caro producir un espectáculo de gran formato y encontrar los espacios que puedan albergar dichos espectáculos, el teatro de tí­teres sigue trabajando con formatos que revelan un carácter í­ntimo, un espacio pequeño y con plena facilidad del desplazamiento.

Las cartas están puestas sobre la mesa, las ventajas son mayores que las desventajas, pero de nosotros depende que sean ventajas y no lo otro. Es así­ como las personas que trabajan en esto, así­ como los que desean trabajar deben de plantearse de entrada el compromiso con lo que se refiere al arte, al ejercicio de creación y como decí­a Tadeuz Kantor “Un verdadero artista es aquel que confronta el arte establecido, pero más importante es el que tiene la capacidad de confrontarse así­ mismo”. Yo apenas si llevo un año conociendo el trabajo con tí­teres y seguramente mi ignorancia es grande y atrevida, pero en esta ignorancia es donde también radica mi inquietud, mi propia confrontación.

El autor de este artí­culo es Julio Perea Guillén de Tlacuache Tí­teres.
Este artí­culo forma parte del concurso de artí­culos sobre tí­teres convocado por titerenet y está publicado bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 2.5 España.

Fuente: titerenet

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